Tchachina, su boda y Dimitri Medvedev


Irina Tchaschina, subcampeona olímpica en Atenas 2004, contrajo matrimonio el pasado 22 de diciembre con Eugene Arkhipov, un empresario petrolero de 46 años, que tiene un fuerte vínculo afectivo con Dimitri Medvedev, el presidente de Rusia. 

Para el novio era imprescindible que no faltase en su boda el actual jefe de Estado, su gran amigo de la infancia. Pero parece que nada fácil fue fijar la fecha de la ceremonia. Es que, además de que la agenda de Medvedev no suele tener espacios vacíos, la época coincidía con las elecciones presidenciales del país de la Plaza Roja. Pese a las complicaciones, los novios y el mandatario lograron ponerse de acuerdo, aunque luego las cosas volvieron a complicarse debido a los más de 120 mil manifestantes que salieron a las calles de Moscú a denunciar fraude electoral, tras el nuevo triunfo de Rusia Unida, el partido oficialista que lidera Vladimir Putin.

Sin embargo, y aunque el presidente se retrasó algunos minutos, Tchaschina selló la unidad de su matrimonio y luego festejó en un lujoso barco que navegó las aguas del río Moscú. Sólo 40 invitados (los más allegados a la pareja) acompañaron a los novios en la celebración, entre los que se encontraba la entrenadora oficial del seleccionado, Irina Viner.

Los recién casados se mostraron muy felices y expresaron su deseo de agrandar la familia. "Quiero tener un hijo muy pronto", dijo Irina emocionada.

Pese a que el rostro de la medallista internacional reflejaba alegría, los foreros y los usuarios de los portales  digitales de Internet sostienen que se trata de un matrimonio de interés. "Casarse con un amigo de Medvedev hace las cosas más fáciles", opinó Svetlana, una lectora del diario "Afisha". "El dinero es necesario para casarse, pero... ¿a dónde están los sentimientos?", agregó otro usuario. 

Tchaschina es otra de las rusas que ha creado un vínculo con el universo de la política. Antes, lo había hecho la gran Alina kabaeva, quien se vio envuelta en un escándalo mediático cuando la señalaron como la "amante" del entónces presidente Vladimir Putin. Ahora, Kabaeva ejerce tareas en el Kremlin, como diputada por el bloque de Rusia Unida. 

Foto: Irina Tchaschina y su esposo Eugene Arkhipov, junto al presidente Dimitri Medvedev y su esposa Svetlana. (Captura: www.afisha.ru)
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Las nuevas rutinas de Kanaeva


Evgeniya Kanaeva se anima a todo. Ni la presión, ni la responsabilidad, ni el peso de ser la mejor del mundo frenan su motivación.

La gimnasta rusa, de 21 años, comenzó la temporada renovada. Ya lo había hecho el año pasado, cuando un día de enero muchos la vimos entrenando sus nuevas rutinas en un informe de un noticiero moscovita. 

Este año, Kanaeva vuelve a demostrar que es capaz de interpretar varios estilos y que su linea de tiempo todavía tiene mucho por recorrer. A pesar de ser campeona olímpica y mundial, sigue firme el foco de sus objetivos, trabaja para superarse y no se pierde en su propio exitismo. Es que, claro está, que detrás de cada movimiento hay horas de trabajo, dedicación, y, sobretodo, mucha pasión.

La Kanaeva de 2011 se perfila distinta. Parece que ha comenzado a dar sus primeros pasos en el camino por el que suelen andar las gimnastas veteranas. Quizás, comencemos a ver su transición  de joven a mujer. Verla segura, madura, la acerca a ese estereotipo que caracterizaba a la legendaria Irina Tchaschina. ¿Será el carácter siberiano (ambas son de Omsk) y la impronta de Vera Shtelbaums (comparten entreadora) lo que las une en un mismo estilo?  

Sensualidad en aro, mucho drama para la pelota. Una versión original del Bolero de Ravel con las mazas y una pieza clásica para girar y hacer dibujos con la cinta, como en las épocas de Ignatova, Dunavska, Beloglazova, Ralenkova.

Bajo estos géneros musicales, Evgeniya Kanaeva intentará defender sus coronas en los compromisos de los próximos meses. 

Aquí, los videos de sus nuevos programas, que fueron presentados como exhibición en una competencia pre junior que se realizó, el pasado fin de semana, en Samara (zona sureste de la Rusia europea). 

Falta pulir, asegurar, entrenar. Pero la idea está, se nota y desde ya se disfruta. ¿Qué opinás?







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Las medallistas de la década


Seis Mundiales; tres Juegos Olímpicos. Con desilusiones, injusticias, satisfacciones, desaciertos se va una década de medallistas. Más allá de la subjetividad que caracteriza a este deporte, fueron diez años que vieron pasar por sus podios más importantes a camadas de gimnastas que ya hace tiempo brillan por su ausencia, como las legendarias Kabaeva, Yerofeeva, Barsoukova, Raskina e Tchaschina, y a otras como Sessina, Bessonova, Zhukova y Kapranova, que hace poco dejaron el ruedo y que le abrieron el camino a una nueva generación, que hoy, es la que está escribiendo las nuevas páginas en la historia de la gimnasia.

Mirá las fotos de las estrellas mundiales y olímpicas de la década, y los videos de algunas de las ceremonias de premiación.

Juegos Olímpicos de Sydney 2000
Mundial de Madrid 2001
Juegos Olímpicos de Atenas 2004
Mundial de Bakú 2005
Mundial de Patras 2007
Juegos Olímpicos de Beijín 2008
Mundial de Mie 2009
Mundial de Moscú 2010

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Los diez momentos de la década

El año comienza a caminar los últimos días del calendario. Diciembre se acaba y se lleva una década. El 2010 arrastra consigo generaciones, estilos, talentos, códigos y anécdotas que, seguramente, pasarán al libro de los recuerdos.

¿Quién no se emocionó con el Kiss and Cry de Anna Bessonova en el Mundial de Patras? ¿Quién no se sorprendió cuando a Alina Kabaeva se le escapó el aro en los Juegos de Sydney 2000? ¿Quién no lloró cuando Almudena Cid besó el tapiz en Beijín? ¿Quién no se desesperó cuando a Alexandra Orlando se le rompió la varilla en los Panamericanos de Río?

Luego de recordar y analizar horas de videos, hice una selección de los diez momentos más significativos de la década.

Algunos tristes, otros emocionantes, otros lamentables. Pero todos, sin lugar a dudas, ya guardados en la memoria de los que viven con pasión el arte de la rítmica.
  1. Anna Bessonova, en el Kiss and Cry del Mundial de patras 2007
  2. La última rutina de Almudena Cid en los Juegos Olímpicos de Beijín 2008
  3. El error de Alina Kabaeva con el aro que le costó el oro en Sydney 2000
  4. El mal trato de Viner hacia Gizikova ante las cámara de TV en el Europeo de 2003
  5. Cuando el público protesta la plata de Bessonova en el Mundial de Budapest 2003
  6. Evgeniya Kanaeva termina su rutina de pelota en el Mundial de Mie y no puede parar de llorar
  7. Kapranova repite un lanzamiento luego de terminar su rutina de aro en la final de la Copa del Mundo 2008
  8. Irina Tchaschina falla en la última serie de Atenas 2004 y pierde la oportunidad de consagrarse campeona olímpica
  9. A la canadiense Alexandra Orlando se le quiebra la varilla en los Juegos Panamericanos de Río 2007 y queda afuera de la final all around y del título
  10. Irina Viner eufórica en el Kiss and Cry cuando Daria Dimitrieva se consagra en la final de cinta del Mundial de Moscú 2010
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La presión, el peor rival

Hay deportistas que por largas temporadas y a veces hasta por ciclos olímpicos completos, se coronan ganadores absolutos en sus respectivas disciplinas.
El entorno acostumbra a colgarle la medalla a un atleta antes de que éste juegue el desafío.
Un montón de emociones extrañas trabajan sobre el inconsciente del competidor alterando su tranquilidad, su confianza y su verdadero rendimiento.
Se llega al punto en el que el placer se contradice con la satisfacción demandada por el medio externo que espera ver como lo apostado se hace real.
La presión es el contrincante mas difícil de vencer. Es un enemigo capaz de traicionarte en el momento menos esperado y en el movimiento en el que jamás temías equivocarte.


Yanina Batyrchina (Rusia): En los Juegos Olímpicos de Atlanta 96 era la gran favorita para quedarse con el oro. Un error insólito en su rutina de cinta la alejó de la gloria en solo segundos. La ucraniana Ekaterina Serebrianskaya, fue quien se quedó con el título. Batyrchina fue medalla de plata.



Alina Kabaeva (Rusia): En 1998 pasó a integrar la categoría mayor. Con 15 años conquistaba todos los campeonatos a los que asistía.
Llegó a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 con 17 años, un título mundial y dos europeos.
Única líder y la estrella del momento. Se hicieron apuestas económicas que aseguraban su corona olímpica.
Si el de Batyrchina fue un fallo insólito, el de Kabaeva es aún mucho peor.
La gimnasta rusa se quedó con el bronce y escoltó a su compatriota Youlia Barsoukova.



Irina Tchaschina (Rusia): En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 ganó el concurso clasificatorio imponiéndose ante su compatriota Alina Kabaeva. En la final all around Tchaschina lideraba la competencia hasta la tercera rotación que pasó a la segunda posición detrás de Kabaeva. En su última rutina salió a la pista con la presión de saber que una ejecución sin fallos podía llevarla a lo más alto del podio. Finalmente sucedió lo contrario.

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Patinar soñando por más raiting

Siempre me resultó difícil disfrutar alguna de las coreografías ejecutadas en el programa que conduce Marcelo Tinelli, ni siquiera logré mantenerme como televidente pasiva durante una transmisión completa.

No pretendo hacer un posteo acerca de mi propio registro frente al televisor mientras show match es emitido cada noche, tampoco es mi intención criticarlo, pero al no coincidir con la filosofía del conductor como comunicador social, tal vez termino cayendo en una suerte de crítica involuntaria.

En realidad, solo he visto fragmentos de "Bailando por un sueño" a través de algunos programas que se retroalimentan de lo mismo que critican.

En Agosto se agregó Patinando por un sueño y esta nueva edición me produce curiosidad porque dos grandes y reconocidas gimnastas internacionales formaron parte en sus respectivos países del show original.

La gimnasta vasca Almudena Cid, tres veces finalista olímpica y campeona absoluta de España, fue la ganadora del reallity español conocido como "Desafío Bajo Cero".

En Rusia la también gimnasta rítmica Irina Tchaschina, subcampeona olímpica en Atenas 2004, y medalla de bronce en el Campeonato del Mundo, integró en su país el mismo espectáculo junto a un gran patinador campeón del mundial.

Estas gimnastas, inexpertas en el hielo, danzan en una superficie desconocida y logran trasmitir composiciones artísticas combinando movimientos propios del patinaje artístico más la música y la expresión distintiva del deporte que practican.

Si a estas atletas dotadas de habilidades innatas para todo lo relacionado con la danza no les resultó un simple desafío, creo imaginar el esfuerzo que les compete a las participantes del patinando argentino cuando tienen que moverse sobre el filo de sus patines y mas aún si algunas de las chicas carecen del talento natural para alcanzar cierta idoneidad durante los entrenamientos y la representación de la gala.

Y no menciono a “todo el equipo”, porque hay expertos concursando, patinadores y bailarines auténticos, que seguro hace décadas entrenan en el anonimato y muchas veces se resignan y no cumplen con sus objetivos deportivos por falta de apoyo.

De repente los profesionales saltaron a la popularidad, ahora están en la cuna de un exitismo imaginario junto a figuras famosas y a otras que solo creen serlo.

Renuncian a extraordinarias destrezas porque los pares impuestos por la producción no tienen ni siquiera la noción de un principiante.

Los ve medio país y si hablan de ellos es solo porque comparten el mismo tiempo y espacio que Wanda Nara, Jessica Cirio o Evangelina Anderson.

Es innegable la capacidad de Marcelo Tinelli para adoptar ideas vistosas y en el acto hacerlas viciosas, pero pasa desapercibido que para lucir las características de esta atractiva actividad, es imprescindible elegir participantes que tengan plasticidad corporal y una coordinación motriz básica.

Las caídas o los errores que cometen los concursantes quedan fuera de esta evaluación, sino que apunto a recalcar la falta de armonía que refleja cada pareja mientras hace su rutina.

A mi criterio, Tinelli justifica con sus productos la otra parte del negocio, ese lado que le da el raiting a las noches de canal 13.

Las peleas, la innecesidad de trajes provocativos, las polémicas constantes de un jurado ignorante y el aferrarse al sueño, a la necesidad y a veces hasta el dolor de una persona para llevar adelante un show que tiene como finalidad llenar un par de bolsillos.

Irina Tchaschina

Almudena Cid



Wanda Nara

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